Favorecido con la desgracia de trabajar a ratos en casa, escapo por las curvas estroboscópicas de la reacción química del carrete. Ahí (y no allí)...encuentro un lugar donde la poesía y la filosofía que me rodea se mezclan con las imágenes que me obsesionan. "Te doy carrete" son las anotaciones marginales de una vida en pijamas.